Luchar contra la corrupción es el primer paso, antes que cualquier proyecto o programa social, para evitar que se sigan despilfarrando los dineros públicos, que son sagrados, y para darle certeza a la ciudadanía de que no se va a perder ni un solo peso por culpa de este flagelo.

1

Sensibilización en todas las instituciones de la Alcaldía para que funcionarios y contratistas conozcan cuáles son las consecuencias reales de las actuaciones corruptas dentro de los procesos de gestión de recursos: Mostrar que las condiciones de vida de las personas se denigran debido a la corrupción, que los infantes no pueden soñar con un mejor futuro, y que los jóvenes no pueden tener acceso a una educación y un empleo digno.

2

Para luchar contra la corrupción no se necesita dinero, sino voluntad política.

3

Portal web ciudadano: Crear un sistema de información web donde se puedan observar los procesos de contratación de la Alcaldía en tiempo real, los detalles de los procesos, la identidad de los licitantes, el porcentaje de ejecución de gasto que lleva el municipio, y las obras que se encuentran en curso en cada una de las comunas.

4

Comisión ciudadana de vigilancia: Configurar un grupo de ciudadanos voluntarios que supervisen de manera cívica la adjudicación de obras, verifiquen la calidad de los trabajos de infraestructura y los resultados finales de los programas y proyectos. Ellos serán la voz de la ciudadanía en la Alcaldía y recibirán las solicitudes de los vecinos en las comunas.

5

Veto a empresas y licitantes que hayan incumplido en el pasado o que estén siendo investigadas por procesos de corrupción por los entes de control.

6

Pliegos tipo: No más licitaciones que se ganan con un único oferente.

7

Rendición de cuentas trimestral en las comunas.

8

Incentivos tributarios a empresas y licitantes que cuenten con buenas prácticas en cuanto a contratación estatal (cumplimiento en tiempos de entrega, calidad en materiales, objeto contractual a cabalidad).

9

Reducción del aparato burocrático al mínimo con máxima eficiencia (no más pico y placa de contratistas)

10

Meritocracia como la única manera de pertenecer a la función pública.

11

Fortalecimiento de las ías (entes de control como procuraduría, contraloría, auditoria de control interno de la Alcaldía).

12

Promoción de códigos éticos en colegios e instituciones.

13

Revisión jurídica y ciudadana de las concesiones más grandes en la actualidad (verificación de cumplimiento de objetivos).

La corrupción ha permeado tantas instituciones y funcionarios en distintos niveles del Estado, que se ha convertido prácticamente en un fenómeno de la vida diaria, con el que ‘hay’ que convivir. Ninguna noticia o hecho de corrupción es lo suficientemente alarmante para sorprendernos, porque nos hemos habituado a que los agentes estatales actúen contrario a los intereses generales, para beneficiar intereses particulares y su crecimiento personal.

 Nos hemos olvidado de que la corrupción es un comportamiento delictivo, no sólo es ilegítimo a nivel de la sociedad, sino que constituye ilícitos a nivel jurídico, como el peculado, la apropiación de recursos públicos, el concierto para delinquir, entre otros; y no prestamos la suficiente atención a los criminales que los protagonizan.

Por eso, #UnaEstrategiaDeTodos plantea una serie de propuestas, que buscan erradicar este flagelo, no disminuirlo, no reducirlo, sino suprimirlo al 100% del aparato burocrático de la ciudad, para que los recursos sean destinados a los rubros para los que fueron dirigidos, en pro de la sociedad y de las futuras generaciones.